Indudablemente, para Atenas de Córdoba este no va a ser un torneo más. Aparte de lo especial que lo hacía jugar en burbujas, el fallecimiento del Turco Arduh a dos días del comienzo del torneo ha sido un golpe enorme, que en el equipo se potenciará no solo por el afecto que le tenía el grupo, sino porque uno de los dos entrenadores que dirigirán al equipo será Nicolás, su hijo.
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Si nos enfocamos en el resto de las cuestiones que tienen que ver con el equipo, será también bastante extraña la situación de los cordobeses, porque dejaron partir a dos chicos que venían moldeando desde pibes, como Mateo Chiarini (a Instituto) y Franco Baralle (a Quimsa), y ficharon prácticamente la totalidad de sus jugadores mayores desde la Liga Argentina, salvo Juan Manuel Torres. Justamente Torres y Lema, el único sobreviviente de el tridente de jóvenes promesas, seguramente serán los principales encargados de tirar del carro.
Después contrató a dos extranjeros jovencitos que no se sabe bien cuándo van a llegar, por lo que el inicio de las burbujas para ellos será complicadísimo. La realidad es que resulta analizar a un plantel que, de los 14 jugadores que tiene anotados (se volverán Araujo y Colla cuando lleguen los extranjeros), solo tienen algún partido de experiencia en la LNB Machuca (hace 11 años), Sarmiento (4PJ), Lema, Torres, Colla (7PJ), Gutiérrez (32PJ) y Nzeakor (10PJ).
A todo esto, además, tendrán que acoplarse sin el entrenador principal, que estaba empezando a armar el rompecabezas. Colli y Arduh (h) son jóvenes, sin experiencia, y transitarán estas burbujas con la necesidad de ser muy apoyados por el plantel. Eso, seguramente, estará asegurado dadas las circunstancias.
