Brooklyn Nets y una victoria sobre Golden State Warriors digna de imponer respeto
En el debut de Steve Nash como entrenador, el estreno de la dupla de Kyrie Irving y Kevin Durant no pudo ser mejor: vencieron a los Warriors por 125-99 en casa, con 26 tantos de Kyrie y 22 de Durant. Golden State, de pobre tarea, tuvo 20 puntos de Stephen Curry. No jugó Draymond Green.
Por Agustín Aboy
Brooklyn Nets tenía muchas cosas que demostrar en la noche de apertura de la NBA: debut de un entrenador como Steve Nash, sin experiencia, y estreno de la esperada dupla de Kevin Durant y Kyrie Irving. Y todo salió como lo deseaban, para pesar de Golden State Warriors.
Los Nets ganaron por 125-99 en el Barclays Center con una actuación arrolladora en ataque en un partido en el que llegaron a tener una ventaja de 38 puntos. El primer cuarto lo ganaron por 40-25 y desde allí no miraron atrás, dejando finiquitado el partido cuando el tercer cuarto prácticamente recién comenzaba.
Si, desde el inicio del partido Brooklyn pareció dispuesto a enseñarle al mundo toda su artillería. Principalmente la pesada: el inagotable talento de Durant e Irving para anotar de cualquier forma. Entre los dos se combinaron para 27 tantos en el primer cuarto, dos más que lo que metió todo Golden State, que para colmo estuvo peleado con el aro durante toda la noche.
Irving lideró a los Nets con 26 puntos y 4 asistencias en 25 minutos, tirando 10-16 de campo. Durant aportó 22 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 3 robos en otros 25 minutos, con 7-16 de campo y 7-7 en tiros libres, jugando como si nunca se hubiese lesionado. Joe Harris sumó 10 puntos más. Y desde el banco aparecieron Caris LeVert (20 puntos, 3-5 en triples) y Jarrett Allen (8 puntos, 7 rebotes y 2 tapones en 20 minutos).
Los Nets tienen talento, tienen profundidad y además se mostraron como un equipo bien aceitado, con muchísimo movimiento de balón, como si Durant e Irving llevaran años jugando allí.
El 45,7% de acierto en tiros de campo (42-92) y 42,9% en triples (15-35) de los Nets marca mucho contraste con la actuación de los Warriors de Steve Kerr, que acertaron apenas un 37,4% de campo (37-99) y 30,3% de triples (10-33), levantando esos números un poco en el final: ganaron el último cuarto, ya con los jugadores del banco de suplentes, por 28-26. Ni en ataque, donde hasta un Stephen Curry de 20 puntos y 2-10 en tiros de tres puntos quedó deslucido, ni en defensa Golden State tuvo algo de buen nivel.
A Curry lo escoltó en anotación el rookie James Wiseman, a quién si hay que resaltar si tomamos en cuenta el contexto: el chico de 19 años terminó con 19 puntos, 6 rebotes y 2 robos en 24 minutos, tirando 7-13 de campo y hasta anotando el único triple que intentó. Se nota su falta de experiencia y que tiene un largo camino de aprendizaje por recorrer, pero es un interesante proyecto a seguir que ya es titular en Golden State. Encaja bien en su rol, sus capacidades atléticas marcan diferencia hasta en la NBA y su tiro lució bien cuando lo usó.
Draymond Green estuvo ausente por lesión y lo de Andrew Wiggins (13 puntos en 31 minutos, con 4-16 de campo y 4 pérdidas de balón) y Kelly Oubre Jr. (6 puntos, 7 rebotes y 2 tapones en 26 minutos, con 3-14 de campo y 0-6 en triples) dejó mucho que desear, como también se notó la falta de profundidad de los de San Francisco: desde el banco apenas se puede resaltar la labor defensiva de Juan Toscano-Anderson y el ingreso de Mychal Murder pero ya con el partido definido.
El próximo partido de ambos equipos será en Navidad: el 25 de diciembre los Warriors visitarán a Milwaukee Bucks (13.30 hs de CDMX, 16.30 hs. de Argentina y 20.30 hs. de España) y los Nets harán lo mismo con Boston Celtics (16 hs. de CDMX, 19 hs. de Argentina y 23 hs. de España).
