Independiente 87 - San Isidro 67
Ya no alcanzan los adjetivos calificativos para describir la campaña de Independiente de Oliva. Lejos de aminorar su marcha, de permitirle a los oponentes descifrar sus fortalezas, el elenco cordobés evoluciona a cada paso para agigantar su performance. Tras una gran Primera Fase y un arranque invicto de Fase Regular, el equipo de González también corroboró sus pergaminos en el Súper 8.
Independiente lo hizo de nuevo, otra vez con esa fórmula que mixtura la simpleza en un estado puro, con esos rasgos de un juego sin misterios y principalmente una defensa deluxe, de esas que todos los entrenadores del planeta sueñan en sus mentes, pero que en este caso se transmuta en una realidad.
El conjunto de Oliva aterrizó en las semifinales del Súper 8 para cruzarse con otro representante de la provincia mediterránea, San Isidro. Los Halcones Rojos llegaban tras concretar el batacazo de eliminar a Deportivo Viedma (probablemente uno de los grandes candidatos al título de la Liga Argentina). A pesar de las complejidades que avizoraba el pleito, Independiente no dejó ni un resquicio para las dudas y lo apabulló con un primer tiempo de altísimo nivel (50-32), para navegar a una victoria sólida 87-67.
Nuevamente la defensa se erigió en un atributo fundamental, por algo los de Oliva son el equipo que menos puntos reciben en toda la competencia con 66.7 de promedio. Encima, San Isidro ostenta un poder de fuego notorio, con su promedio de 83.5 por noche, que lo convierte en el cuarto mejor anotador. El entramado colectivo de la tripulación de Martín González funcionó a pleno, con esas rotaciones perfectas, esa intensidad pasmosa y la solidaridad como clave.
Independiente se articula en un gen colectivo, indudablemente, con la ausencia de egos, pero dispone de un tractor, una maquinaria silenciosa, o poco marketinera, como Fernando Martina. El pivote de mil batallas en la Liga Nacional sigue vigente con 40 años y en la cancha de Platense la rompió con una labor descomunal de 24 puntos (9/13 en dobles), 6 rebotes, 2 asistencias, 2 robos, 8 faltas recibidas y 33 de valoración en apenas 21 minutos.
El ex interno de Boca, San Lorenzo, Obras y Peñarol no necesita de una estadía prolongada en el campo para gravitar, para guiar a sus compañeros, para marcar el camino y sobre todo para resolver cada una de las situaciones que recibe en el poste. Un manual perfecto de la vieja escuela. Claro que siempre está muy bien acompañado por Lucio Reinaudi, que en esta ocasión aportó 14 unidades, 5 asistencias y 4 robos. Un tándem perfecto con Martina.
Ahí va el sueño de Oliva, que se fundamenta en sustentos concretos, al punto que en lo que va de la 2021/22 ganó 16 partidos y apenas perdió en dos ocasiones. La final de Súper 8 contra Central de Ceres augura un espectáculo tremendo, que latirá en el Templo Rock este sábado a las 20.
Independiente de Oliva 87: Fernando Martina 24, Lucio Reinaudi 14, Jose Bione 4, Joaquin Noblega 7, Agustin Pautasso 9, Mateo Brarda 0, Alejandro Quigley 8, Benjamin Herrera 13, Nicolas Marcucci 3, Benjamin Giorgetti 4, Tomas Ramallo 1. DT: Martín González.
San Isidro 67: Santiago Bruno 4, Santiago Assum 5, Jeremías Diotto 0, Milton Vittar 2, José Montero 9, Juan Cruz Oberto 13, Emilio Stucky 23, Jerónimo Suñé 2, Gonzalo Romero 2, Ignacio Cuesta 0, Federico Zezular 7. DT: Daniel Beltramo.
Parciales: Independiente 26 / San Isidro 12 – 50/32 – 73/53 y 87/67.
Estadio: Platense
Informe: Prensa AdC.
Fotos: Marcelo Endelli - La Liga.
Central 86 - Gimansia 76
Central Argentino Olímpico de Ceres transita por unas horas de emoción absoluta, un éxtasis rotundo que no se dimensiona en su totalidad. El elenco santafesino camina por las nubes, envuelto en un huracán de sentimientos, que perdurarán en las retinas.
El Aurinegro escribió una de las victorias más trascendentales de su vida, de esas que abren las puertas a un terreno de excelencia para meterse en un campo destinado para unos privilegiados. Ahí está Central, que no dudó en la instancia de semifinales del Súper 8 la Liga Argentina y resolvió con solvencia, y determinación, el duelo ante Gimnasia La Plata con el definitivo 86-76.
Ahora, el equipo de Lancellotti se medirá con Independiente de Oliva, el sábado a las 20, en búsqueda del título, de ganar este certamen. Pero mientras tanto, toda una ciudad festeja, celebra, se pellizca y agradece a este grupo de jugadores.
Vinieron a esto y lograron el objetivo. Estar en la última jornada y ahora van por todo, el boleto a una definición por un lugar en la Liga Sudamericana. Esta noche y ante los de La Plata, mostraron esas ambiciones, ganas y actitud para sostener el sueño.
Central fue defensa, juego, rebotes, despliegue y un gran sentido de pertenencia. Desde el segundo segmento comenzó a solidificar sus pretensiones, para superar a Gimnasia y Esgrima con mucha autoridad, Cada uno asumiendo su rol y sin buscar luces personales.
La diferencia en el score fue subiendo y parecía no tener techo. Subió hasta los veintidós puntos y aunque el rival reaccionó por lógica, lo cerró con solvencia. Central volvió a ganar y continúa agigantando su historia, mañana van por todo y dejarán también todo, para ilustrar otro hecho sin igual.
Central 86: Baeza 11, Banegas 12, Spalla 13, M. Martínez 16, P. Martínez 16 (Fi); Torné 10, Fernández 7, Cabrera 4.
Gimnasia 76: Gianella 7, Lancieri 2, Acuña 12, Ligorria 16, Barroso 18 (Fi); Vallejos 10, Sánchez 5, Risso 3, Rosende 3.
Parciales: 21-23, 44-35, 70-50.
Árbitros: Julio Dinamarca, Alberto Ponzo y Micaela Prado.
Estadio: Plantese.
Informe: Prensa AdC y Prensa Central.
Fotos: Marcelo Endelli - La Liga.