Boca 67 - Quimsa 75
La defensa de Boca vs. el ataque de Quimsa. Bajo esta premisa se presentó el televisado en el estadio Luis Conde, con un aforo casi completo que se dispuso a ver este duelo. La Fusión fue superior en casi todos los parámetros de juego: 42% en tiros de campo, 58% en tiros de dos puntos, 42 rebotes, 14 asistencias 10 recuperas y cuatro tapas. Las variantes del local no fueron tan dispares, pero si por debajo de estos valores que terminaron marcando el 75-67 final.
La pintura tuvo a un dueño y se llama Eric Anderson Jr. 26 unidades para el extranjero que jugó un partido posicional de los mejores que se le ha observado en la competencia. Astuto siempre para marcar el mejor pase posible, siempre apoyado en el sistema de distribución de juego que proponía su equipo. Con una efectividad del 92% en tiros de campo (todos ellos de dos puntos) más un 100% desde la línea de libres, el ex Porto fue la referencia principal para el juego del combinado visitante.
El Xeneize luchó, intentando mover la bola pero con menor efectividad en ataque. Dato sobresaliente la vuelta plena de Schattmann, el escolta acusó 24 unidades, 5 rebotes, 5 asistencias y 33 de valoración. Aquella lesión en el Super 20 que le demoró más de dos meses de recuperación, parece haber quedado en el pasado para el tirador rionegrino.
Boca no tuvo la serenidad que si tuvo Quimsa para cerrar el juego, sin definición hasta los últimos 3 minutos del tiempo reglamentario. ¿Dónde más se solventó la victoria del puntero de la Liga Nacional? En los bases, Brussino y Baralle marcaron el ritmo de juego, de velocidad y de pausa.
Viaje a Mar del Plata para Quimsa en la búsqueda de concluir el año de la mejor manera frente a Peñarol. Boca, jugará por última vez en este 2021 frente a Unión de Santa Fe en casa.
Fuente: Prensa Boca. Fotografías: Liga Nacional.
Regatas 114 - Hispano 73
Detenerse un minuto en el medio del partido ya demostraba la realidad que se vivió en el Contte esta noche de lunes. De un lado el local, Regatas, disfrutando un básquet de alto vuelo, sin soltar el pie del acelerador y con mucho hambre. Del otro Hispano, deslucido, aturdido por la facilidad de rompimiento hacia el aro de su rival y sin encontrarle respuestas. Los dueños de casa estuvieron en su salsa, en la versión más explosiva vista hasta el momento y abriendo una puerta grande a la ilusión de lo que puede generar el equipo con mayor aplomo. No fue casualidad lo de hoy, porque este equipo de Piccato va adquiriendo solidez, se suelta y vuela cuando lo hace. Contundente victoria por 114-73, sin darle ninguna chance al conjunto santacruceño.
Sin dudas que esto hace que Regatas se vaya a las fiestas esbozando una sonrisa. Es cierto, todavía le falta porque lo hecho hasta ahora no le alcanza (récord 6-6, deambulando en la mitad de la tabla), pero son buenos síntomas de cómo puede funcionar el equipo si está enchufado y fortalece sus sociedades. Lo hizo bien en ambos costados y quedó en evidencia, de la mano de un Potrillo Arengo que la rompió una vez más (17 tantos, 4 rebotes y 6 asistencias) pero acompañado por otros buenos valores: Piñero (16 puntos con 4/6 en triples), Giordano (16 puntos), McGhee (14 tantos y 7 rebotes), el inoxidable Paolo Quinteros (11 y 7), Caffaro (17 unidades) y Hogan (11). Top lo del Fantasma, pudiendo explotar en todos los costados de la cancha y sin bajar la intensidad.
Un equipo que mostró una faceta defensiva mucho más sólida, y que fluyó de manera perfecta en ataque, con buena circulación de balón, un reparto bien equitativo en el protagonismo ofensivo y que además encontró el camino al gol en varias manos (anotaron 11 jugadores). Dentro de los destacados, el Remero se apoyó en dos actuaciones determinantes, por encima del resto: Arengo y Piñero, quienes llevaron las riendas del equipo.
Un gran arranque de Regatas explotando sus virtudes ofensivas, juego de pick and roll y tiro a distancia, pusieron un parcial inicial de 17 a 4 en los primeros seis de juego. Huarte varió la ecuación moviendo el banco para tratar de inyectarle más dinámica a su equipo, pero el resultado fue el mismo. Con pura intensidad defensiva y con un excelente juego en la caída tras la cortina, el Remero tuvo su mejor inicio en esta Liga y se llevó el primer cuarto 28 a 11 (superó el 27 a 13 frente a Peñarol en Mar del Plata).
Los de Piccato con la segunda unidad en cancha no aflojaron en cuanto a vertiginosidad ni a presión, con buenos ingresos desde el banco (anotaron los cuatro que entraron) y con un equipo que se mostró solidario en ataque, pasándose el balón y repartiendo sus goles. Así, el Fantasma aprovechó el envión para despegarse y estirar la diferencia jugada tras jugada en lo que fue un primer tiempo casi perfecto y totalmente redondo,ganando 56 a 25.
Regatas se relajó tras la excelente primera mitad, y si bien llegó a estirar la máxima distancia a 38 unidades (65 a 27) en dos de juego, le permitió a su rival levantarse con algunas bombas a los seis y fracción de juego para dejar las cosas 70 a 43. Eso obligó al coach Remero a pedir tiempo muerto, y sus dirigidos reaccionaron inmediatamente, respondiendo de la misma forma, desde el perímetro, para dejar nuevamente la distancia por encima de los 30 puntos y cerrar el tercer parcial en 84 a 53.
Si bien la diferencia fue sumamente favorable y solo una catástrofe podía revertir la historia, Regatas no se detuvo con su ambición, no frenó la intensidad y siguió lastimando desde todas las vías de gol. Llegó a ponerse al frente hasta por 42 puntos promediando el parcial en el 103 a 61. El juego ya estaba definido y ambos equipos aprovecharon para darle minutos a los juveniles, hasta tuvo sus primeros minutos el congoleño Christ Bonazebi. Así terminaron de decorar el resultado con una gran victoria regatense por 114 a 73.
De esta forma, el equipo del parque Mitre sumó su sexta victoria en el torneo y alcanzó el 50% de efectividad (6 derrotas). Pero lo más importante es el lavado de cara que pudo llevar adelante para cerrar el 2021 mostrando una buena imagen.
Informe: Prensa Regatas y Prensa AdC. Fotografías: Prensa Regatas.
Obras 77 - Oberá 71
Obras quiere cerrar el 2021 con grandes luces y se nota. Desde el arranque de la temporada era simple de reconocer el potencial de este Obras, dinámico, con un juego veloz y versátil, con buena mano para el tiro de tres y atlético, producto del equipo de jóvenes que sigue apostando en el desarrollo como parte de su ejemplar proyecto. No es casualidad que, una vez entrado más de lleno en la temporada, el Tachero empiece a responder con resultados altamente positivos. Hoy, ante Oberá y de local en el Templo del Rock, siguió confirmando su nivel en ascenso: 77-71 y tercera victoria consecutiva, comenzando a cerrar el año con aires más que positivos.
Necesitaba de esto, porque no había tenido un productivo Súper 20 a nivel resultados y fue acomodándose a muchas situaciones clave (la salida de Zurbriggen, incorporar nuevos extranjeros, la vuelta de Pepo Barral y esperar que esos jóvenes llamados a ser los nuevos líderes se potencien. Empieza a provocar eso, comienza a encontrarse, en un equipo que ganó 4 de los últimos 5 y hoy se planta mucho más firme en la temporada. Firmeza y mucho más carácter, eso es lo que está demostrando el equipo de Bernardo Murphy en las recientes semanas.
Joaquín Rodríguez fue el más destacado con 22 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias y 4 robos. Sin embargo, hablar del uruguayo sería quedarse corto para un equipo que, como de costumbre, tuvo múltiples variables porque descansa en varias manos. El otro charrúa, Emi Serres, terminó con un doble doble de 12 unidades más 13 rebotes y fue lo mejor que llegó desde la banca, mientras Lautaro Berra se hizo fuerte debajo del aro y contribuyó notoriamente (13 y 7), en tanto que Barral también tuvo una muy buena producción, soltándose cada vez más (10 tantos y 5 asistencias).
El desarrollo de juego de los diez minutos iniciales fue parejo. La visita dio pelea de la mano de las individualidades de Melvin Johnson (8 unidades con 2-4 en triples, 3 asistencias y 2 robos). Sin embargo, el dueño de casa terminó el primer cuarto al frente por 21 a 19, con Berra (7 y 4 tableros) y Barral (anotó 6 y repartió 2) a la cabeza.
Los dirigidos por Murphy extendieron el margen en el segundo episodio, por medio de la intensidad defensiva. Es que le forzaron ocho pérdidas al rival en la primera parte y les bajaron el goleo a tan solo once tantos. Además, Rodríguez relució su velocidad para llegar hasta debajo del aro y abrir espacios. El escolta uruguayo encestó once y recuperó dos balones, con el fin de que Obras se fuera al descanso arriba por 40 a 32.
Oberá achicó la distancia a la vuelta de los vestuarios. Las acciones de Johnson (22 puntos, 5 tableros y 2 robos), Clint Robinson (17 y 8) y Martín Fernández (18, 7 y 2) ayudaron a que el conjunto misionero concluyera el tercer segmento abajo por la mínima (55-56).
Sin embargo, el conjunto de Núñez desplegó su ritmo de juego en el último capítulo. La presión defensiva (dejó al rival en 16 pérdidas) y la eficacia en los ataques rápidos (10 tantos de contragolpe, y 15 tras pérdidas) permitieron que el Rockero conservara el liderazgo en el tanteador durante los diez minutos finales. Así, finalizaron la jornada con un triunfo que les alargó el récord a cinco ganados y cuatro perdidos.
Informe: Prensa AdC y Prensa Obras. Fotografías: Prensa Obras.
San Lorenzo 82 - Unión 75
Para mucha gente, el siete es la buena suerte. Y San Lorenzo está empezando a creer en las leyendas populares. Ante Unión, registró su tercer triunfo consecutivo ganando por esa cifra: 86-79 a Atenas, 78-71 a Riachuelo, y ahora 82-75 contra los santafesinos. Y como si fuera poco, recuperó a dos hombres lesionados: Matías Sandes, que debutó en esta temporada liguera, y Mauricio Corzo, que también llegaba sin rodaje; pero claro, esta vez afrontaba un cotejo sin Leandro Cerminato, una de las principales armas ofensivas de Laginestra.
Pero claro, como en cada partido, siempre aparecieron los pibes, los héroes de este Ciclón. Agustín Pérez Tapia sumó 19, Defelippo lo siguió con 18 tantos y 12 rebotes, y completó el podio Facundo Rutenberg, con 17 unidades y 5 rebotes. Sandes, en casi 14 minutos, sumó 8.
La diferencia estuvo en el último capítulo. Ese pasaje se lo quedó el elenco local por 22-14, gracias a tres triples, pero una alta efectividad desde la línea de libres (terminó con 15/22); además de haber ganado el duelo rebotero por 37-30, lo que le permitió capitalizar esos puntos de segunda oportunidad, con 13, ante los 6 del Tatengue, opacando así los 16 tantos de Bertona, y los 15 de Morgan.