Rocamora 48 - Corrientes Básquet 45
Si hay algo que siempre caracterizó y define históricamente a Rocamora es su espíritu, su sentido de lucha y el carácter de nunca darse por vencido. En el juego y resultado puede tener días diferentes, a veces buenos, otros no tanto y también otros de excelencia, pero lo que nunca negociará es la actitud. Este sábado fue una de esas jornadas en las que salió a flote toda esa personalidad y empuje para sacar adelante un partido durísimo ante Corrientes Básquet, equipo que hasta hoy estaba invicto en la temporada. Fue victoria agónica para las dirigidas por Laura Lali González por 48-45, un triunfo que va mucho más allá de un resultado.
Ya en la previa, el elenco entrerriano sabía que debía afrontar un partido de alto riesgo. Corrientes venía intacto, siendo uno de los intocables de esta Liga (junto a Berazategui, el ahora único invicto) y habiendo ganado en sus siete partidos previos. Las Rojas por su parte llegaban con algún que otro vaivén, venían de tres caídas consecutivas y necesitaban ganar pensando en la postemporada, para no empezar a sacar tantas cuentas.
Pero Rocamora lo hizo de nuevo, y viniendo desde atrás, en un partido en donde llegó a perder por 12 puntos, nuevamente dio una muestra más de carácter y de ese plus extra. Lo ganó con un bomba en el final de Antonella González, sobre la chicharra y en la última acción de la tarde, desatando la locura y festejo en el Héctor Etchart de Ferro. Paso clave pensando en la clasificación a los playoffs, por el triunfo en sí pero también por el rival y la forma en la que terminó ganando.
En un primer cuarto parejo, Rocamora hizo circular mejor el balón que su rival, jugó de igual a igual pero Corrientes tuvo mejor puntería y se terminó llevando el episodio inicial. Los equipos tardaron en entrar en ritmo, y aunque las dirigidas por Renato Novatti se adelantaban por 14-11 todavía quedaba mucho tiempo por jugarse.
Ya en el arranque del segundo cuarto Corrientes, con una buena defensa y las corridas, tomó una considerable diferencia con un parcial de 6 a 0 (20-11) obligando a Lali González a pedir minuto. Pasaron siete minutos para que Rocamora vuelva a convertir, de la mano de Ailén Ayala, dándole lugar a un Corrientes que supo desplegar un mejor juego, obteniendo una diferencia a su favor de 25-15 al finalizar el primer tiempo.
En el tercer cuarto, las Rojas comenzaron más encendidas y con otra actitud. Una gran defensa de Sabrina Scévola fue el puntapié inicial, que a su vez encontró una considerable mejora en ofensiva. Corrientes se fue apagando, algo que Rocamora no desaprovechó y le sacó réditos, acortando diferencias con un parcial 8 a 0 (25-21). Rápidamente, ante el desconcierto rival, Rocamora limó ventajas y logró mantenerse al acecho, ganó el parcial por 13 a 8 y entró al último episodio metiendo presión. Corrientes se situaba arriba por 33-28, pero el empuje uruguayense era cada vez más fuerte.
Durante los primeros minutos del cuarto final, Corrientes lideró de la mano de Malvina D'Agostino, recuperando su eje y revitalizando los ánimos del equipo. En contrapartida, Rocamora parecía apagarse y quedarse sin combustible para concretar todo lo había gestado en los parciales previos.
Sin embargo, las Rojas mantuvieron la compostura y no se cayeron, aproximándose nuevamente en el marcador de la mano de Valeria Fernández para otorgarle al juego una cuota de suspenso (36-42). Esto obligó a Novatti pida un rápido tiempo muerto, buscando detener la embestida rocamorense. Sin embargo las entrerrianas no bajaron la guardia, mantuvieron el ritmo y sobre todo elevaron su intensidad defensiva, lo que a su vez permitió tomar mejores decisiones en ataque.
Y justamente, producto de ello, fue que una encendidísima Antonella González fue la llave para empatar el juego en 42 restando 1:11 para el final. Entrando ya al minuto final, llegó una bomba de Fernández para poner en ventaja a Rocamora (45-42), aunque la respuesta rápida de Corrientes vino de la mano de Agus García, por la misma vía de tres para igualar nuevamente un juego que parecía irse a suplementario (45 iguales con 20 segundos por jugar).
Pero Rocamora iba a tener la última palabra, repuso y tuvo una oportunidad de oro en sus manos, definiendo la historia con un triplazo agónico de Anto González para evitar la prórroga y haciendo explotar el Etchart: 48-45 inolvidable para las Rojas, que ganaron mucho más que un partido y se encaminan con confianza a playoffs.
Informe: Prensa Rocamora y Prensa AdC
Riachuelo 52 - Obras 59
Obras Basket gravitó en el último cuarto y remontó un gran partido ante Riachuelo. El triunfo de 59 a 52 se dio gracias a una gran entrada de Dalma Piri (6) en el último capítulo, que se combinó con la regularidad goleadora de Echeverría (26) y Zeballos (17). En Riachuelo, Rocío Lezcano fue la máxima artillera con 11 puntos, seguida por Natalia Gervasio con 10.
El partido fue de igual a igual en el primer tramo del primer cuarto. Más allá de una racha inicial de las Rockeras de 9-1, Riachuelo se metió en juego con una corrida de 7-3, teniendo a Gabi Herrera como la encargada de abrir el marcador para las Eternas. El protagonismo de Zeballos en el goleo (8) y una gran regularidad a distancia (42% en triples) mantuvo a las de Petersen a tiro en el tanteador (15-15).
En el segundo cuarto, el equipo riojano desplegó toda su potencia: Rocío Lezcano fue la responsable de marcar el primer doble, y luego Ailín Astorga, Natalia Gervasio y Nicole Rojas aportaron para que el Eterno marque rápidas diferencias. Las Rockeras pudieron romper con la sequía luego de más de tres minutos jugados, con un triple de Belén Echeverría, con la capitana como respuesta a los conflictos ofensivos y ofreciendo soluciones para seguir en partido. Al ingresar al descanso largo, Riachuelo se posicionaba 34-30 arriba en el marcador.
A la vuelta de los vestuarios, las dirigidas por Carlos Ortiz lograron ensamblarse y proponer su juego ante un Obras que luchó minuto a minuto cada punto del tercer cuarto. La presencia en ofensiva de Echeverría (18) y Zeballos (13) fue clave para el cuadro de Santiago Petersen, aunque la segunda unidad de Riachuelo tuvo mejor desempeño (13 tantos contra 2). A pesar de que las de Nuñez lograron el empate por momentos, no pudieron mantenerlo hasta el final y el resultado parcial también llevó a las Eternas arriba por 48-41.
Dalma Piri concretó un triple tras un estupendo movimiento ofensivo de Obras en la apertura del último episodio. Desde esa acción, las Rockeras invirtieron la balanza y cambiaron la actitud, ganando agresividad (racha de 13-0 con dos triples de Piri y uno de Echeverría) en ambos costados y consiguieron una defensa más precisa. A pesar de la ventaja del conjunto riojano, el cuarto final fue decisivo y llevó a Obras a quedarse con la victoria. Con un juego rápido y de pases, el equipo rockero se impuso por 18 a 4 en el parcial decisivo, lo que le terminó dando una gran victoria por 59-52.
Informe: Prensa Riachuelo y Prensa Obras
Berazategui 58 - Unión Florida 50
Son de los clubes más importantes y renombrados con los cuenta la región metropolitana, dos instituciones que trascendieron las fronteras en el plano nacional e internacional para competir por un título, que formaron a esas jugadoras insignias que galardonaron y embellecieron el juego de nuestro país. Es tanta la trascendencia que adquiere Florida que es uno de los pocos planteles que identificó los mecanismos apropiados para vencer a Berazategui dentro de una cancha, aunque en realidad se trate de un partido que ya lleva más de un año. Acaso hacemos referencia al 27 de febrero del 2021, el último partido oficial que perdió el Bicampeón de la Liga Femenina.
A veces los número no son tan precisos, no son los suficientemente claros para narrar una situación en particular y no caer en las estadísticas frías. Los datos finales arrojaron un 36% de efectividad en tiros de tres puntos, uno de los porcentajes más bajos de Berazategui en todo el certamen. Ahora bien, los 7 que embocó (de un total de 19) aparecieron en momentos claves que contribuyeron a destrabar un partido áspero.
Estaba cantado. Los dos equipos se tomaron varios minutos para analizar las acciones. Se trató de uno de esos juegos cortados y pensados, tratando de forzar al máximo los ataques del rival. Ningún bando dejó al otro plasmar sus tácticas. Ni siquiera los tres triples iniciales por el lado de Deportivo sirvieron para llevar cierta calma a su molino. Jourde y Wolf arrancaban el encuentro encendidas, acertando todo lo que tiraban al canasto. Era un equipo predispuesto a recuperar la tenencia balón, con una ferocidad ofensiva capaz de hacer pagar las distracciones del oponente del turno.
Ya para el arranque del segundo cuarto Unión Florido sacó provecho de una falta antideportiva a Carla Miculka y pasó al frente por segunda vez en el día (16-17). Las oriundas de Vicente López mostraban otra faceta, una realidad totalmente diferente a la que arroja la tabla de posiciones de la competencia Era un clásico más, uno de esos partidos reñidos y trabados en el que nadie logra sacar la diferencia suficiente para alejarse en el marcador.
Un período en el que Florida implementó un estilo de juego mucho más vertiginoso y directo, mientras que las invictas de la competencia no armaban los movimientos adecuados para romper la defensa en zona planteada por Nicolás Grosso y su cuerpo técnico. Esas desinteligencias le permitieron remontar una distancia de 7 puntos. Hasta que en el cierre surgiría el tiro predilecto de Celeste Cabañez para llevar tranquilidad al banco aurinegro.
En el tercer segmento Unión Florida entró mucho más decidido a llevarse el partido, una actitud digna de arrebatarle el invicto a Berazategui. Para colmo las crisis se profundizó cuando Agus Jourdheuil debió retirarse del campo con 3 faltas personales. Sin embargo en el Depo empezó a observarse una mejora paulatina en su afán de revertir la imagen. Con una Rocío Cejas intratable, tomando las riendas del juego y haciéndose cargo de la recuperación anímica del plantel.
Al igual que sucedió ante Obras Sanitarias, las chicas tuvieron pequeñas dicultades para liquidar el pleito, desprolijidades que le pusieron mayor dramatismo a la jornada. De los 10 puntos de máxima se achicaron apenas a 5. Si bien todo hacia prever un final más ajustado, Florida tampoco capitalizó esos errores. Se le cerró el aro justo en el mismo periodo de tiempo que sufriría la partida de dos de sus jugadoras por acumulación de faltas (Miculka y Flor Martínez). Por si esto fuera poco, Celeste volcaba toda su experiencia y jerarquía para decretar una nueva victoria de Deportivo Berazategui por 58-50.
Informe: Prensa Berazategui