No hay premio sin esfuerzo, y no hay esfuerzo sin ganas. A todos eso hoy lo tiene Atenas, que conoce la importancia que tienen sus juegos de local. Cada noche vale oro. Y la de esta, más. Era una parada brava contra uno de los duros de la Liga, pero alcanzó el objetivo. Con mucho esfuerzo y un buen planteo derrotó a Oberá de Misiones por 109-101 y sumó su segundo triunfo seguido en casa.
Lo hecho por el Griego a lo largo de todo el partido fue trabajo de hormiga. Movió piezas, cambió sistemas y probó hasta último momento con la fórmula que, con el correr de la noche, daba resultados. Fue mucho esfuerzo, porque lo propuesto por los misioneros siempre fue de alto voltaje, inclusive en el momento en que el Verde tomó máxima de 16 (92-76) en el inicio del segmento final.
Melvin Johnson (29 puntos) y Samuel Given (23) fueron cosa seria, exigiendo en todo momento. Por ello es que los cordobeses no pudieron apagar la luz y bajar las persianas antes de tiempo. Pero sí supieron cómo manejar en el momento clave los tiempos de ese reloj de arena que parecía no dejar pasar más los segundos.
El primer cuarto fue el denominado “round de estudio”. No se sacaron ventajas. Tampoco brillaron, pero hicieron lo básico como para no dar ventajas (24-26). Aunque en el siguiente fue un espectáculo ofensivo generado por quienes llegaron desde las bancas. Fue lo mejor de la noche (34-28 terminó el parcial). Omar Cantón y Augusto Alonso hicieron casi todo bien y se combinaron para 19 puntos; mientras que en la visita, la experiencia de Jonatan Treise (7 en el cuarto) apoyando al incontenible Johnson fueron factor clave para que el duelo no se destrabara (89-76).
Tras el descanso, lluvia de triples (6 de Atenas y 3 de Oberá). Bombardeos y fuego cruzado. ¿Ventajas? Nada de eso. Cada uno con su librito respondió a la altura. Ya en el último, llegó la máxima (92-76), pero no el final de la jornada. Nuevamente las ofensivas fueron mucho más que las defensas. Pero el trío Cantón (20)-Alonso (22)-Mosley (25) encendió la máquina y permitieron que el bocinazo final fuera a puro festejo en casa.
Informe: Prensa Atenas
Riachuelo se recuperó y volvió a festejar en casa. Luego de tres derrotas consecutivas (ante Quimsa de local, frente a Argentino en Junín y contra Platense también en casa), el Eterno se llevó un necesitado juego ante Unión de Santa Fe en el Superdomo, recuperando la sonrisa ante su gente y dando un paso importante para mantenerse en puestos de playoffs. Fue 86-80, aguantando la reacción rival en el complemento.
Pablo Espinoza fue una de las máximas figuras de la noche, tras firmar 17 puntos con 9 rebotes y 28 de valoración para los riojanos. También hay que sumar el trabajo de Selem Safar, que anotó otros 17 tantos, mientras que Martín Leiva (15 unidades y 7 rebotes) y Rodrigo Sánchez (12 más 9) completaron el póquer de destacados en el ganador.
Los riojanos hicieron los deberes en el primer cuarto, con un altísimo goleo marcando 31 puntos y sacando ya desde ese inicio una brecha de veinte unidades (31-11). Esa ventaja se mantuvo al ingresar al descanso largo, en un local que supo sostener una muy buena defensa (51-31), sin embargo en el segundo tiempo llegó el despertar de Unión y el partido cambió.
Los de Juanfra Ponce fueron encontrando mayor fluidez, ajustaron detalles claves y se metieron en partido. Si bien no llegó a darlo vuelta, la presión y la necesidad del Tatengue comenzó a asfixiar a un Riachuelo que supo resistir hasta el final. Los dirigidos por Dani Farabello aguantaron la embestida y terminaron quedándose con una victoria importante, sosteniéndose parcialmente en el 12° lugar de la tabla y con un mejor perfil de cara a playoffs.
Informe: Prensa AdC
Argentino de Junín sacó un triunfo que vale oro. Si bien había arrancado la presente y compleja gira por el norte con una derrota en Formosa, el Turco supo resetearse a tiempo y en su paso por el José Jorge Contte consiguió una enorme victoria. Fue por 95-90 frente a Regatas, en un juego muy trabado, donde llegó a ganar por 15 pero luego debió resistir la embestida local del Remero. Argentino ganó el tercer partido de los últimos cuatro que disputó, clave para seguir saliendo del fondo de la tabla.
El duelo fue cambiante, de rachas por momentos y parejo en la mayor parte del encuentro, pero la visita encontró el camino en el tercer cuarto para despegar, y aguantar con la ventaja hasta el cierre. El turco contó con una figura descollante como Jonatan Slider que anotó 34 puntos, además de Thomas Copper que anotó 18. En el fantasma McGhee fue el más destacado con 22 unidades y 17 rebotes, acompañad por Piñero con 21 puntos.
Al inicio el encuentro arrancó con el local mejor en cuanto a lo ofensivo, metiendo un arranque de 9 a 3 en apenas tres de juego. Sin embargo, el Turco subió la intensidad en defensa y se encontró con el canasto para emparejar las acciones y a partir de allí el partido fue un gol a gol con apuestas fuertes a la pintura en ambos costados. Cooper, Cangelosi y Daniels anotaron todos los puntos de su equipo, mientras que Cáffaro tuvo un buen ingreso desde el banco y aportó 10 unidades, para que dentro de la paridad las cosas concluyan 19 a 18 para el Remero.
El trámite varió en el segundo periodo, que tuvo en Argentino a una figura descollante como Slider quien convirtió 15 puntos en los primeros seis y fracción de juego para poner 33 a 39 a su equipo. Por su parte, la manera del fantasma de aguantar fue apostar nuevamente a la zona pintada, donde McGhee se hizo fuerte y anotó 11 en el mismo tramo. Llegando al minuto final Cooper y Daniels se prendieron a la cosecha de Slider y llevaron a los de Junín a sacar 11, 39 a 50, pero un doble de Hogan y posterior triple de Piñero cerraron el primer tiempo 44 a 50.
Terminado el descanso más largo el equipo local cambió la cara y rápidamente logró volver a comandar las acciones 52 a 51 en tres de juego, con un ajuste claro en la defensa. Sin embargo, el Turco volvió a aprovechar la gran noche de Slider quien volvió a tomar la posta ofensiva, anotando pero también abriendo el camino y dándole libertad a sus compañeros, quienes lo secundaron bien para volver a retomar la victoria parcial y hasta escaparse 65 a 74 al cabo del tercer cuarto.
Argentino se agrandó y supo que podía sostener lo que había hecho hasta el momento. Con una férrea defensa tanto en la pintura como en el perímetro le cerró los caminos a su rival y en ataque fue consolidándose de a poco con un reparto equitativo de los puntos a esa altura.
Así, llegando al promedio del parcial la distancia fue de 71 a 86. En los tres minutos finales el remero estuvo 14 abajo (75 a 89), pero allí tuvo una embestida con dos triples de Arengo, un doble de McGhee y un libre de Piñero, para acercarse 84 a 89 con 1:15 por jugar. A pesar de la reacción, una bomba clave de Rodríguez Suppi casi que le puso fin a las intenciones de Regatas, que terminó cayendo 90 a 95.
Informe: Prensa Regatas